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Homenaje a Moiséz.

El gran hacedor de milagros Juan Carlos Moiséz estuvo trabajando en la ciudad de Tacuarembó hasta hace algunos meses. Brindó sus servicios, atendiendo a la gente necesitada de ayuda espiritual por problemas de salud, económicos, amorosos, brujería y todo tipo de males que suelen afectar a las personas. Hay rumores de que culminó su mejor etapa de actividad laboral en nuestra ciudad (con publicidades en la radio y en canal 7, atendiendo a mucha gente y realizando innumerables curaciones de personas que parecían no tener remedio) porque la cosa acá empezaba a ponerse brava en ese rubro tan competitivo que es el de la adivinación, esoterismo, ciencias ocultas y milagros, por la dura competencia con la Iglesia Universal del Reino de Dios y el Hospital de Tacuarembó. El auge de popularidad de estas instituciones ha mantenido a raya a los brujos y personajes similares en los últimos años: nadie en su sano juicio vendrá a practicar esta profesión en una ciudad donde la iglesia Universal no para de crecer, y encima hay un hospital público milagroso. Pero alguien se atrevió a instalarse aquí a vender su arte, a pesar de la canilla libre de neurocirugías milagrosas y jabones de la descarga que todo lo curan (menos la muerte) ofrecidos por la competencia.

Ese gran hombre, temerario como pocos, es nuestro homenajeado hoy. Bueno, al fin y al cabo no le fue tan bien, porque terminó siendo derrotado, (a pesar de que sigue viviendo y trabajando aquí ya no es el popular curandero que era antes) pero el solo hecho de intentarlo lo convierte en un héroe. ¿Por qué? Porque se atrevió a desafiar el monopolio que existe actualmente en nuestra ciudad. Todo el mundo sabe bien que tanto el Hospital de Tacuarembó como la Iglesia Universal del Reino de Dios (Pare de Sufrir) son controlados por Paco Casal, que es un empleado encubierto del Vaticano, cuya misión es controlar las mentes de las personas que habitan en esta región del mundo. El que no lo sabe es porque vive en una burbuja y por ello no vio el último súper informe controvertido del programa Pan y Circo, (Canal 10 de Montevideo) y no leyó la nota con testimonios exclusivos que revelan la conspiración, publicada en el semanario El Bocón. Las personas que creen estar alejándose del catolicismo porque se unieron a la secta "Pare de Sufrir" no saben que en realidad se están metiendo más y más adentro en lugar de alejarse de las creencias y prácticas católicas. En cuanto a aquellos que se atienden en el Hospital de Tacuarembó, no saben que a quienes son sometidos a intervenciones quirúrgicas les insertan un microchip en la cabeza.

Pero me fui mucho del tema, ya habrá tiempo de tratar estos asuntos, lo que importa hoy es seguir con nuestro homenaje.

Circula la versión de que antes de establecerse en Tacuarembó, Moiséz vivía en Rivera, dónde prestaba sus servicios a la población. Tuvo que huir a raíz de efectos no deseados en uno de sus rituales curativos: caminó sobre el cuerpo de una señora intentando curarla de una grave enfermedad, logrando efectos contrarios a los deseados.  No sabemos si los rumores acerca de este enigmático personaje son ciertos.

Hoy, a varios meses de su partida, decidimos recordar su archiconocida publicidad que podía escucharse en la 92.5 FM. Disfrútenla. Abajo puse una trascripción media aproximada porque no se entiende mucho.

 

 

Si no podés escucharla, hacé click acá.

 

"Les habla Juan Carlos Moiséz. Estoy atendiendo todos los días en Tacuarembó, hasta el viernes 4 de mayo. Usted ya sabe lo que logro y escuchó los testimonios de la gente.

 

Testimonio 1: 'Yo vine porque me encontraba muy enferma, y encontré rápidamente una solución, porque me alivió todos los dolores.'

 

Testimonio 2:' Los problemas sesuales también, ahora se van normalizando.'

 

Testimonio 3: 'Yo lo conocí por dolores a la coluna, la pierna que tenía y me compuso, a mi me compuso.'

 

Llame al 2 26 60 y solicite ya su turno."

 

 

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Originalmente publicado en el Numero 27, de noviembre/2007.

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